Por Redacción
Secretaría De Gobernación (Ciudad De México), 17 de marzo de 2026.- Los líderes de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) celebraron este martes por la noche en la Secretaría de Gobernación un acuerdo para recomponer su alianza rumbo a las elecciones de 2027, luego de que los socios menores votaran en contra de la primera propuesta de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum. En un acto que buscó proyectar unidad, Sheinbaum afirmó que el pacto incluye un “Plan B” para la reforma electoral y aseguró que habrá límites al financiamiento público de los partidos, aunque medios han señalado que el PT y el Verde mantendrían prerrogativas millonarias.
La reunión en Segob, a la que asistieron la presidenta Sheinbaum, el líder del PT Alberto Anaya, la presidenta nacional del PVEM Karen Castrejón y el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ignacio Mier, tuvo lugar tras semanas de tensión. La fractura se hizo evidente cuando diputados del PT y el PVEM votaron en contra de la iniciativa de reforma electoral impulsada por el gobierno, lo que generó incertidumbre sobre la viabilidad de la alianza que sostiene a la cuarta transformación.
Durante el evento, Sheinbaum declaró que “la unidad se mantiene” y que el acuerdo alcanzado garantiza la gobernabilidad. Sin embargo, no detalló el contenido específico del llamado “Plan B” de reforma electoral, que supuestamente sustituye a la propuesta inicial rechazada. Por su parte, el líder del PT, Alberto Anaya, afirmó que su partido “nunca se ha ido” de la alianza, minimizando la crisis.
La recomposición ocurre en un contexto donde el PT y el PVEM han recibido cuantiosos recursos públicos. Según datos citados en medios, el PT recibió 828 millones de pesos en 2026 para el programa de guarderías (Cendis), y entre 2019 y 2022 se le habrían entregado alrededor de 3,000 millones de pesos. En total, se estima que el costo de las prerrogativas para ambos partidos aliados ascendería a 1,500 millones de pesos en 2026, sumando cerca de 9,000 millones en los últimos siete años.
Esta situación genera contradicciones con el discurso oficial de austeridad y límites al gasto partidista. Mientras el gobierno afirma que habrá restricciones presupuestales, los partidos aliados continúan operando con financiamiento sustancial, lo que ha sido criticado por la oposición y analistas.
El cierre del acuerdo también responde a la preocupación dentro de Morena sobre una posible alianza opositora de cara a 2027 que pudiera incluir al propio PVEM y al PT. Mientras los partidos tradicionales de oposición, como el PRI y el PAN, enfrentan una reducción de su base militante —el PRI perdió 5.36% de sus afiliados en seis meses—, la lealtad de los socios menores de la coalición oficialista se ha vuelto un activo político crucial para garantizar la mayoría legislativa y el triunfo en las próximas elecciones presidenciales.
