Por Redacción

Gironda, 27 de julio de 2026.- Un incendio forestal desatado el miércoles en el departamento de Gironda, cerca de Burdeos, ha quemado más de 42,000 hectáreas y obligado a evacuar a más de 220,000 personas de un total de 250,000 desplazados. Más de una decena de pueblos en las afueras de Burdeos han sido vaciados de población, incluyendo Cestas, que fue evacuado el sábado de madrugada.

El fuego se ha estabilizado esta noche en la región y, por primera vez, no ha habido más evacuaciones nocturnas. A pesar de este avance, la situación sigue siendo volátil. Thierry Othon declaró: “Dependemos del viento. Sabemos que los fuegos están muy cerca de nosotros y de pueblos próximos que ya han sido evacuados, así que lo vamos viendo minuto a minuto en función de la dirección del viento”.

Othon añadió sobre la posibilidad de tener que abandonar la zona: “En cualquier momento pueden decirnos que tenemos que irnos”. Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan operando bajo condiciones de alta presión. Adrien R., jefe de una unidad de bomberos venida de Lille que llegó de madrugada el sábado, comentó sobre su despliegue inmediato: “¿Dónde? Ya ni lo sé… Nada más llegar nos fuimos para allá, directamente”.

En medio de la crisis, surgieron iniciativas ciudadanas de apoyo. Los hermanos Florian y Damien Oriol y su primo Thibault han convertido desde el viernes su pizzería en Léognan, municipio de 10,600 habitantes ubicado a unos 20 kilómetros del fuego, en un punto de suministro de alimentos para los efectivos. “Queremos ayudar en la medida de lo posible. Viendo lo grave de la situación, para nosotros ahora mismo esto es lo más importante”, afirmó Damien Oriol.

La entrega de comida se realiza con urgencia debido a la naturaleza cambiante del frente de batalla. Al recibir los alimentos, un bombero exclamó: “¡Llegan las pizzas!”, mientras otro advirtió: “Hay que comerlas antes de salir o si no habrá que tirarlas”.