Washington D.C., 04 de julio de 2026.- Estados Unidos dio inicio a los festejos por el 250 aniversario de su independencia con una serie de actos diplomáticos, espectáculos aéreos y eventos presidenciales, marcados por una ola de calor extremo que afectó la logística en varias regiones del país.
Este viernes 3 de julio, el presidente Donald Trump viajó al Monte Rushmore para liderar las celebraciones. El mandatario arribó al recinto a bordo del avión jumbo de origen catarí que opera como Air Force One (Boeing 747-200B, designación militar VC-25A). Durante el acto vespertino, el gobernador Larry Rhoden y el secretario del Interior, Doug Burgum, presentaron a Trump. Para las 21:45 hora local, la compañía Pyro Spectaculars ejecutó un espectáculo de fuegos artificiales con duración aproximada de media hora.
El Servicio de Parques Nacionales limitó el acceso al evento a 4 mil 800 asistentes, quienes obtuvieron sus entradas mediante un sorteo exclusivo para residentes del país que registró más de 100 mil inscripciones. Previamente, los cielos de Washington D.C. presenciaron un espectáculo aéreo protagonizado por el Air Force One, que realizó un sobrevuelo escoltado por aviones de combate sobre el corazón de la capital como parte de la exposición ‘The Great American State Fair: The Future of America’, congregando a miles de espectadores.
En el ámbito diplomático, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, mantuvo una conversación telefónica con Trump para felicitarlo por el aniversario. Netanyahu afirmó durante la llamada que Estados Unidos es “garante de la libertad mundial” y ambos acordaron verse próximamente en territorio estadounidense, aunque un comunicado oficial no precisó la fecha. Por su parte, el presidente de Israel, Isaac Herzog, visitó la embajada de EE.UU. en Jerusalén para entregar al embajador Mike Huckabee una carta dirigida a Trump. En la misiva, Herzog envió sus “más cálidas felicitaciones”, calificó la efeméride como “un momento para honrar el increíble triunfo del espíritu estadounidense” y destacó la “alianza única e inquebrantable” entre ambas naciones.
Las celebraciones enfrentaron complicaciones logísticas debido a temperaturas superiores a los 37 grados centígrados que afectan al Medio Oeste y la Costa Este. Filadelfia canceló de manera definitiva su desfile de independencia, mientras que Boston retrasó cuatro horas la apertura del evento Boston Pops Fireworks Spectacular. En Washington, las puertas del concierto Capitol Fourth abrieron con demora. Asimismo, Amtrak suspendió diversos servicios ferroviarios en el noreste por riesgo de deformación en las vías.
En Nueva York, la icónica esfera de Times Square descendió en rojo, blanco y azul ocho veces a lo largo de la jornada para celebrar la medianoche de cada zona horaria estadounidense. La fiesta del Kennedy Center en Washington recaudó sumas históricas, superando el millón de dólares mediante entradas de hasta 25 mil dólares. Además, Trump sumó a su itinerario una aparición en el podcast de Usha Vance.
Las festividades continuarán el sábado en el National Mall de Washington, donde el presidente emitirá un discurso previo al mayor espectáculo pirotécnico en la historia del país. Dos organizaciones coordinan actos por separado: Freedom 250, alineada a la Casa Blanca, y la iniciativa bipartidista America250. A pesar de los festejos, una encuesta de AP-NORC revela que apenas cuatro de cada diez ciudadanos sienten orgullo por la fecha conmemorativa.
