Ciudad De México, 30 de junio de 2026.- Javier Aguirre, seleccionador de México, analizó el partido de dieciseisavos de final del Mundial 2026 que su equipo disputará contra Ecuador en el Estadio Ciudad de México (Estadio Azteca). El estratega aseveró que el rival sudamericano “ha crecido muchísimo” y ahora se encuentra al nivel de selecciones como Colombia, Brasil y Argentina.

“Ecuador alcanzó, junto con Colombia, ese nivel. Tiene muchos jugadores fuera de su liga, es un rival de mucho respeto, ha crecido en su área y a nivel mundial con esa exportación de jugadores”, declaró Aguirre. El entrenador reconoció específicamente la calidad de futbolistas ecuatorianos como Willian Pacho, Moisés Caicedo y Piero Hincapié, además de valorar la capacidad del seleccionador rival, Sebastián Beccacece.

El equipo ecuatoriano llega a esta instancia tras terminar en segundo lugar en la eliminatoria de Conmebol y ubicarse tercero en su grupo del Mundial, compartido con Alemania, Costa de Marfil y Curazao, donde lograron vencer a los germanos en la última jornada de la fase de grupos. Ante este escenario, Aguirre anticipa un encuentro difícil: “Espero un Ecuador muy intenso, con una presión muy alta. Combativos en el mano a mano. Espero un juego muy cerrado, de muchos duelos individuales”.

Para superar a Ecuador y llegar a los octavos de final, México, que superó la fase de grupos como invicto, deberá imponer su estilo. “Le ganaron a Alemania y eso dice todo, por lo que vamos a tener que estar muy alertas para imponer nuestro estilo y llevarnos el triunfo”, subrayó el técnico. Agregó que su equipo debe hacer “un partido casi perfecto” y ser contundente para mantenerse en el torneo.

A sus 67 años, Aguirre destacó la actitud de su plantilla como un factor clave. “Es sorprendente la madurez que me han mostrado estos chicos… Son chavos que no le tienen miedo a nada, al éxito ni a lo que pueden lograr y eso te contagia”, expresó. El entrenador afirmó que tiene “de todo, menos ansiedad o nerviosismo” y elogió el optimismo del grupo: “El desparpajo de estos jóvenes es admirable”.

El seleccionador también reflexionó sobre su historial en Copas del Mundo, recordando que fue eliminado como entrenador de México en 2002 por Estados Unidos y en 2010 por Argentina, así como su participación como jugador en 1986 y auxiliar en 1994. “Las victorias son de los jugadores, las derrotas de los entrenadores. No soy capaz de echarle la culpa al árbitro, pero sí matizando: en 2002 y 2010 hubo eventos puntuales que nos perjudicaron, pero no es más que una justificación absurda”, admitió.

Finalmente, Aguirre resaltó el papel del público en el Estadio Azteca. “La localía como nunca es nuestro jugador número 12. Estamos conscientes de que estamos con un país detrás de nosotros. Nos motiva muchísimo”, concluyó el técnico, quien dejó claro que permite a sus jugadores soñar: “Yo los dejo que sueñen y se entreguen”.