Caracas, 28 de junio de 2026.- Hasta 6.8 millones de personas, lo que representa una cuarta parte de la población total de Venezuela, podrían haberse visto afectadas por los terremotos que sacudieron el país esta semana, según estimaciones de organismos internacionales. Los daños materiales alcanzarían los 6,700 millones de dólares, cantidad equivalente al 6% del producto interno bruto.
Las proyecciones de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) indican que hasta 2 millones de personas residen únicamente en Caracas, zona severamente golpeada. De acuerdo con un análisis inicial de imágenes por satélite realizado por la OIM, el 31.5% de los edificios en Catia La Mar, localidad caraqueña, ha sufrido daños.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) señaló que los sismos afectaron importantes centros de población y actividad económica. En un comunicado, el organismo precisó que “los daños físicos directos se estiman en 6 mil 700 millones de dólares (…) debido a pérdidas en viviendas y activos económicos”. No obstante, aclararon que “esto no incluye los daños a infraestructura, la perturbación económica más amplia ni los costos de reconstrucción a largo plazo”.
Sobre el impacto financiero total, se indicó que podría ubicarse entre 1.5 y 3 veces el costo de los daños directos. Ante este escenario, las necesidades humanitarias son descritas como apremiantes para familias que lo han perdido todo y requieren refugio de emergencia, agua potable, saneamiento, higiene, atención sanitaria, protección y artículos básicos de socorro.
Amy Pope, directora de la OIM, declaró: “Ya es evidente que el desplazamiento aumentará a medida que las personas busquen seguridad. Una respuesta rápida es esencial para proporcionar asistencia humanitaria vital y apoyar al pueblo de Venezuela en los difíciles días y meses que se avecinan”. Actualmente, las operaciones de búsqueda y rescate siguen siendo la prioridad inmediata.
Respecto al futuro de la nación, la OIM mencionó que “la recuperación requerirá una inversión sostenida para ayudar a las familias a reconstruir sus vidas, restablecer los servicios esenciales y fortalecer la resiliencia comunitaria”.
