Ciudad De México, 25 de junio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que es “muy difícil que la otra derecha se inserte en nuestro país”, al tiempo que llamó a prestar atención a lo que ocurre en otras naciones como Colombia, donde el candidato izquierdista Iván Cepeda reconoció su derrota ante el ultra Abelardo de la Espriella.

En sus declaraciones, la mandataria afirmó que en México ocurrió un “fenómeno único” con la llegada a la presidencia de Morena. “Por supuesto que siempre hay que estar atento a lo que ocurre en otros lugares, trabajar muy fuerte para informar, no defraudar y seguir cumpliendo de acuerdo (…). Es muy difícil que la otra derecha se inserte en nuestro país”, señaló Sheinbaum.

La presidenta reafirmó su intención de continuar con el programa de transformación orientado a generar y redistribuir la riqueza. Subrayó la importancia de la honestidad en el proyecto político: “Por eso nosotros no podemos traicionar nunca. Y la honestidad tiene que ser nuestra bandera. Y ser honestos. Y no mentirle nunca al pueblo”, expresó.

Sheinbaum insistió en la singularidad del proceso mexicano: “Pero es único el fenómeno mexicano. Tenemos que cuidarlo, conservarlo y seguir con la revolución de las conciencias”. Con este resultado electoral, Colombia se unió a la lista de países que han virado a posiciones más conservadoras, como Chile, Bolivia, Ecuador y Argentina, lo que implica que Sheinbaum pierde a un estrecho aliado tras la derrota del partido del presidente Gustavo Petro.

Por su parte, la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, cuestionó el desarrollo de las recientes elecciones en Colombia y advirtió sobre una presunta injerencia extranjera en el proceso democrático. Montiel manifestó su respaldo a Iván Cepeda y a los ciudadanos que respaldaron las propuestas del Pacto Histórico.

La lideresa de Morena afirmó que América Latina conoce las consecuencias de prácticas antidemocráticas, campañas mediáticas y estrategias de confrontación. Calificó como alarmante la supuesta participación de actores extranjeros interesados en influir sobre las decisiones de los votantes colombianos y advirtió sobre el avance de sectores identificados con la ultraderecha, a los que atribuyó intenciones de revertir conquistas sociales.