Ciudad De México, 21 de junio de 2026.- Colombia llega este domingo a la fase decisiva de sus elecciones presidenciales, donde el aspirante Abelardo de la Espriella se enfrenta al oficialista Iván Cepeda en segunda vuelta. De la Espriella, quien ganó la primera vuelta frente a Cepeda, es el candidato del movimiento Defensores de la Patria y se autoproclama ‘outsider’ de la política colombiana, haciéndose llamar ‘El Tigre’.
Todas las encuestas dan como ganador a De la Espriella, quien ronda para este domingo el 50% de intención de voto, un aumento significativo respecto a principios de año cuando apenas alcanzaba el 20%. Por su parte, Cepeda rondaría el 44% de los apoyos según sondeos, mientras que el voto en blanco supera el 6%. En total, hay 41 millones de colombianos registrados para votar.
En la primera vuelta realizada en mayo, De la Espriella superó por 660,000 votos a Cepeda. Aquella jornada registró más de 406,000 boletas en blanco, 245,000 votos nulos y una abstención de 17 millones de personas. En Colombia los abstencionistas suelen tender al centro, un factor clave para este cierre de campaña.
Durante la campaña le recordaron a De la Espriella sus supuestos vínculos con grupos paramilitares. No obstante, cuenta con el respaldo de otros candidatos conservadores como Paloma Valencia, quien fue tercera en primera vuelta, y con el apoyo del expresidente Álvaro Uribe. Además, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó en dos ocasiones su predilección por De la Espriella.
Trump sugirió que las buenas relaciones entre ambos países dependerán de si sale vencedor De la Espriella, declaración que resume en la cita: “las buenas relaciones entre ambos países dependerán de si sale vencedor”. De la Espriella dejó claro que comparte las políticas de Washington para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
Por otro lado, Cepeda ha moderado el tono y tejido alianzas con la excandidata Claudia López. El oficialista modificó su programa, descartando incluso sus aspiraciones de reformar la Constitución. Al presidente Gustavo Petro se le reprochó su participación durante la campaña, hasta que un juez ordenó que Petro se abstuviera de participar en campaña tras aceptar una tutela presentada por la ciudadanía.
