Qeshm, 03 de junio de 2026.- El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que fuerzas estadounidenses atacaron una estación de control terrestre militar iraní en la isla de Qeshm. El Ejército estadounidense reconoció ataques de “autodefensa” contra la instalación militar.
El ataque ocurrió después de que Irán lanzara misiles contra Kuwait y Baréin. El Ejército estadounidense afirmó que Irán lanzó misiles balísticos contra ambos países, aunque los proyectiles lanzados por Irán no alcanzaron sus objetivos.
CENTCOM precisó que dos de los proyectiles dirigidos contra Kuwait se habrían desintegrado antes de llegar a su destino. Por otro lado, tres misiles lanzados contra Baréin fueron neutralizados por sistemas de defensa aérea estadounidenses y bareiníes.
En Baréin, las autoridades activaron sirenas y pidieron a la población mantener la calma y dirigirse a lugares seguros. En Kuwait, el Ejército informó que sus defensas respondían a amenazas de misiles y drones, y pidió a la población no tocar restos, metralla u objetos no identificados derivados de las interceptaciones.
Las fuerzas estadounidenses derribaron drones de ataque unidireccional que se dirigían contra embarcaciones civiles que transitaban por aguas regionales. Axios confirmó que EE.UU. también derribó múltiples misiles y drones iraníes y realizó ataques de autodefensa en Qeshm “en respuesta a intentos de ataque de Irán en Medio Oriente”.
Estos eventos ocurren mientras Estados Unidos e Irán discutían una extensión de la tregua por 60 días, la reapertura del estrecho de Ormuz y una ruta para negociar el programa nuclear iraní. El memorando preliminar incluye paso sin restricciones por Ormuz, retiro de minas en 30 días, alivio limitado de sanciones y conversaciones sobre uranio enriquecido.
Hasta ahora no hay una declaración formal de ruptura de la tregua, aunque el riesgo de colapso aumentó. CENTCOM sostiene que la operación fue defensiva y que no hubo personal de EE.UU. herido.
Medios iraníes reportaron explosiones en el sur de la isla de Qeshm. No se precisaron los daños causados durante el ataque a la base militar de la isla. Las fuerzas de Estados Unidos se mantienen en estado de alerta y preparadas para responder ante posibles nuevas amenazas.

