Sevilla, 02 de junio de 2026.- Sergio Ramos compareció en la planta 20 del rascacielos de Torre Sevilla para explicar el proceso fracasado de la compra del paquete mayoritario del Sevilla FC, varias horas después de que los máximos accionistas de la entidad emitieran un comunicado acusándolo de intentar engañarles y de incumplimiento de contrato.

Durante la rueda de prensa, Ramos mantuvo la esperanza de que la operación todavía pueda realizarse y tendió la mano a los accionistas. “No me he ido de Sevilla y tiendo la mano a los accionistas para que la operación se pueda realizar”, afirmó. El futbolista aclaró que hubo un cambio en su primera oferta debido a una recomendación de la Liga y de sus asesores, indicando que “el Sevilla necesita una ampliación de capital de 120 millones”.

Ramos detalló que hizo una primera oferta de 279 millones de euros por el 85% de las acciones más una ampliación de capital de 80 millones. Posteriormente, la propuesta evolucionó para pagar de inicio 105 millones más 120 millones de ampliación de capital, comprometiéndose luego a pagar 136 millones más en un segundo plazo. Según el exdefensa, entre una oferta y otra solo hay cinco millones de euros de diferencia y pidió la implicación de los propietarios: “He pedido la implicación de los accionistas. Su pago se hará en dos plazos, pero está garantizado”.

Sin embargo, existe una contradicción respecto al origen del cambio en la cifra de la ampliación. Mientras Ramos aseguró que “hay una recomendación de LaLiga y de nuestros asesores”, el medio EL PAÍS confirmó que LaLiga no aconsejó pasar de 80 a 120 millones de euros. Según la investigación del diario, solo hubo una reunión en marzo donde se explicaron los efectos en el fair play financiero de una ampliación de 80 millones, sin mencionar la cifra de 120 millones.

En cuanto a la financiación, Ramos indicó que sus socios en esta oferta siempre han sido los mismos: DMI y Five Eleven. “Había dinero para afrontar la operación por parte del Banco de Santander y de un banco extranjero muy potente, dinero ilimitado”, destacó. Respecto a las posibles consecuencias legales tras las acusaciones de los accionistas, se mostró muy tranquilo: “Estoy muy tranquilo porque no hemos firmado nada. Solo se llegó a un acuerdo verbal y en ningún momento incumplimos ningún contrato de la negociación”.

A pesar de que el periodo de exclusividad de su oferta de compra ya ha finalizado, Sergio Ramos mantuvo abierta la posibilidad de seguir negociando con los accionistas. “Por encima de todo somos sevillistas y creo que los accionistas pueden ayudarnos vendiendo una parte de sus acciones ahora y otra después”, concluyó, añadiendo simplemente: “Queremos seguir negociando”.