Ciudad de Mexico, 22 de abril de 2026.- Decenas de personas protestaron durante la inauguración de la ciclovía ‘La Gran Tenochtitlan’ en la Ciudad de México, denunciando que las obras vinculadas al Mundial 2026 han generado desplazamiento en sus comunidades. La protesta, que se llevó a cabo sin incidentes con la presencia de alrededor de 50 manifestantes y un centenar de policías, ocurrió el mismo día en que la FIFA anunció una nueva fase de venta de boletos para el torneo.

Las trabajadoras sexuales independientes que laboran en la Calzada de Tlalpan acusaron que los trabajos de construcción, los cuales culminaron el domingo 19 de abril con la inauguración de la vía de 30 kilómetros que conecta el Zócalo con el Estadio Azteca, las han desplazado de su zona de trabajo. Lorena Cruz, del colectivo Trabajadoras Sexuales Unidas e Independientes (Trasuixxx), señaló: “Nos afecta totalmente porque nos vulnera, nos deja sin ingreso, nos está dejando en situación de calle, ya que las compañeras no generan lo suficiente para pagar una renta, para pagar un hotel, para comer”.

Habitantes de Santa Úrsula Coapa, en el sur de la capital, se sumaron a las acusaciones sobre el desplazamiento provocado por las obras. La activista Natalia Lara declaró durante la movilización: “Estamos aquí porque estamos en contra de la limpieza social y esta ciclovía es precisamente lo que permite que quiten todos estos comercios, trabajos y todo lo que implica tener ciudad. Esta ciclovía realmente es una ciclovía del despojo para nosotros”. Integrantes del colectivo exigieron soluciones inmediatas; Karolina, de Trasuixxx, stated: “Estamos buscando que nos otorguen vivienda digna inmediatamente antes del Mundial”, mientras otros asistentes gritaban consignas como “Boicot total a la Copa Mundial”.

El Estadio Azteca, ubicado al final de la nueva ciclovía, albergará el partido inaugural del Mundial el 11 de junio próximo. En paralelo a los conflictos sociales en México, en Estados Unidos surgieron tensiones laborales. El sindicato UNITE HERE Local 11, que representa a unos 2,000 cocineros, camareros y cantineros del estadio SoFi en Los Ángeles, sometió una queja formal ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) en contra de la FIFA y Kroenke Sports & Entertainment (KSE).

El sindicato acusa a la FIFA y KSE de evadir su solicitud de limitar la entrada al estadio de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Kurt Petersen, copresidente del sindicato, afirmó: “FIFA y sus patrocinadores corporativos se embolsarán miles de millones provenientes de Los Ángeles, mientras se niegan siquiera a reconocer a los cocineros, meseros y encargados de puestos de venta que hacen posible este evento”. Petersen añadió: “No se les puede permitir lucrarse a costa del trabajo de nuestros miembros, mientras el ICE aterroriza a las comunidades en las que viven estos trabajadores”. Esta acción es la antesala de un posible paro laboral ya amenazado.

El director interino del ICE, Todd Lyons, señaló en febrero que la agencia desempeñará un “papel clave” en la Copa Mundial de fútbol. Mientras tanto, la FIFA anunció que este miércoles 22 de abril, a 50 días del inicio del torneo, comienza la Fase de Ventas de Último Minuto. En esta etapa se pondrán a disposición entradas para los 104 partidos del Mundial 2026, en categorías 1 a 3 y primeras filas. La organización informó que, a 50 días del inicio, se han vendido más de cinco millones de boletos para el torneo.