El expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández en una foto de archivo. EFE/EPA/MICHAEL REYNOLDS

Nueva York, 09 de abril de 2026.- El expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández aseguró que la justicia estadounidense ha anulado formalmente su condena y sentencia por narcotráfico. Según el mandatario, una resolución de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York ordenó desestimar el caso de raíz, calificándolo de ‘improcedente’.

Hernández declaró que la Corte de Apelaciones anuló la sentencia y condena, y ordenó al juez Kevin Castel eliminar la acusación contra él. “Hoy el sistema de justicia de Estados Unidos, hoy las Cortes de EE.UU., me dan la razón. Se elimina la sentencia y la condena, pero además se ordena que se elimine la acusación”, afirmó.

En sus declaraciones, el expresidente detalló que la instrucción judicial es borrar el proceso completamente: “La Corte dijo claramente: se elimina la condena y sentencia contra Juan Orlando y le ordena al juez (Kevin) Castel eliminarla de raíz; es un borrón completo, es justicia total”. Añadió que “hoy el caso se cierra definitivamente, no hay ningún antecedente criminal en mi contra, todo queda borrado”.

Ana García, esposa del expresidente, corroboró la información al indicar que “por completo la condena y los cargos injustamente presentados contra Juan Orlando. Han sido desestimados. Ya no hay ningún récord ni antecedente que pueda calificarlo como alguien que ha sido condenado”. Sin embargo, se reporta que la resolución aún no está disponible en las plataformas de archivos jurídicos oficiales de Estados Unidos.

Hernández fue extraditado a Nueva York en abril de 2022, acusado por tres delitos sobre narcotráfico y armas de fuego, y condenado a 45 años de cárcel en junio de 2024. Previamente, el indulto por parte del presidente estadounidense Donald Trump se produjo el 1 de diciembre de 2025, lo que le permitió evitar dicha pena de prisión.

Al referirse a su detención, Hernández manifestó: “hace cuatro años me sacaron de una manera oprobiosa del país, por una venganza política de aquellos que, acusándome a mí, querían esconder sus propios delitos. Siempre lo dije: soy inocente”. El expresidente concluyó su mensaje diciendo: “¡Dios es bueno! La verdad siempre prevalece y sale a la luz”.