Morelia, 07 de abril de 2026.- Comuneros de Arantepacua realizaron protestas en las calles de Morelia que incluyeron la quema de vehículos, saqueos y múltiples destrozos en edificios públicos y privados. Los actos vandálicos obedecieron al noveno aniversario de una irrupción policial ocurrida el 5 de abril de 2017, evento que dejó cuatro personas muertas en la comunidad indígena.

Las protestas iniciaron alrededor de las 10:30 de la mañana. Decenas de personas se congregaron en las inmediaciones de la Fiscalía General del Estado de Michoacán, inmueble que atacaron con cohetones. Reportes informaron sobre la presencia de encapuchados armados con palos, piedras y cohetes, quienes incendiaron camiones comerciales frente a dicha fiscalía. Entre los vehículos afectados se encuentran un camión repartidor de agua, otro de jugos que fue saqueado, una unidad de una empresa panadera tomada por la fuerza e incendiada sobre la autopista Morelia-Lázaro Cárdenas, así como una camioneta de gas LP y una motocicleta repartidora.

El contingente se dirigió a la Secretaría de Educación del Estado, donde realizó pintas con la consigna “5 de abril no se olvida” y rompió cristales. Otros edificios vandalizados fueron la Fiscalía Especializada de Combate a la Corrupción, donde se reportó la irrupción y sustracción de expedientes; una sucursal bancaria; la sede de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción; el Infonavit; el Instituto de la Juventud Moreliana y una gasolinera. También fue vandalizada una camioneta del Gobierno de México y se destrozó la unidad de una paquetería.

Se documentó la toma de una camioneta de la Guardia Civil, cuyo conductor fue golpeado, registrándose además otras agresiones directas a elementos de dicha corporación. A su llegada al Poder Judicial del Estado de Michoacán, los manifestantes colocaron dos lonas con consignas contra el exgobernador Silvano Aureoles y causaron destrozos en la sede con pintas y ruptura de vidrios. Asimismo, se reportó el destrozo de dos cámaras de vigilancia y la vandalización de un cajero bancario y dos tiendas.

Los comuneros exigieron justicia por la represión policial del 5 de abril de 2017, cuando el entonces gobierno de Michoacán, encabezado por Silvano Aureoles, instruyó un operativo en Arantepacua que cobró la vida de Francisco Jiménez Alejandre, Santiago Crisanto Luna, José Carlos Jiménez Crisóstomo y Luis Gustavo Hernández Coherentes. Previo a esto, el 4 de abril de 2017, policías estatales habían detenido violentamente a 38 representantes de la comunidad. En 2020, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) concluyó que la policía estatal hizo uso excesivo, ilegal y desproporcionado de la fuerza. La Fiscalía de Michoacán ha obtenido 16 órdenes de aprehensión contra funcionarios responsables de aquellos hechos.