President Donald J. Trump attends the Friends of Ireland Luncheon at the U.S Capitol in Washington, D.C., Tuesday, March 17, 2026. (Official White House Photo by Daniel Torok)

Washington D.C., 01 de abril de 2026.- El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos prevé retirarse de Irán “en dos o tres semanas”, tras asegurar que las recientes operaciones militares han alcanzado sus objetivos trazados, incluyendo un cambio de régimen no planeado originalmente.

“Yo diría que en unas dos semanas, tal vez dos o tres, nos iremos, porque no hay razón para que estemos haciendo esto”, dijo Trump. El mandatario sostuvo que “anoche destruimos una gran cantidad de instalaciones de fabricación de misiles (…) los hemos golpeado muy duro” y estimó que a Irán “les tomará de 15 a 20 años reconstruir” lo destruido.

Sobre la situación política en Teherán, Trump declaró: “Derrocamos a un régimen. Luego derrocamos a un segundo régimen”, asegurando que ahora hay un grupo de líderes “mucho más razonable, mucho menos radicalizado”. Aunque inicialmente resaltó que el cambio de régimen no era parte de sus metas, indicó: “Mi objetivo era que no tuvieran armas nucleares, y lo hemos conseguido”. No obstante, ofreció comentarios ambiguos al señalar que antes de retirarse necesita “eliminar absolutamente todo lo que tienen”.

En cuanto al estrecho de Ormuz, cerrado por ataques iraníes a petroleros —incluyendo uno kuwaití impactado en Dubái—, Trump dijo que la seguridad en la zona ya no será asunto de Estados Unidos. “La parte difícil ya está hecha. ¡Vayan por su propio petróleo!”, expresó, pidiendo a países como Francia y China que actúen con “coraje” y se arreglen “por sí mismos”. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aclaró que la reapertura del estrecho no es parte de los objetivos principales de la ofensiva.

Mientras tanto, el Gobierno español ha ordenado el cierre de su espacio aéreo a los vuelos estadounidenses participantes en la operación. La ministra de Defensa de España, Margarita Robles, aseguró que comunicaron “clarísimamente” a EE.UU. que no autorizan el uso de las bases de Rota y Morón para una guerra que considera “profundamente ilegal y profundamente injusta”.

Por otro lado, surgieron reportes según los cuales un corredor de bolsa del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, intentó realizar una inversión millonaria en compañías armamentistas semanas antes del ataque. El vocero del Pentágono, Sean Parnell, tachó la información de “totalmente falsa e inventada”, afirmando que ni Hegseth ni sus representantes se acercaron a BlackRock. La inversión finalmente no se llevó a cabo porque el fondo aún no estaba disponible.

Ante el escenario bélico, Larry Fink, CEO de BlackRock, advirtió: “Si la guerra [en Irán] se prolonga por un año, los precios de la energía subirán aún más y la economía global entrará en recesión”. Paralelamente, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó que atacará desde este miércoles las oficinas en Oriente Medio de compañías tecnológicas estadounidenses.