Bushehr, 28 de marzo de 2026.- La central nuclear iraní de Bushehr fue blanco este viernes de un tercer ataque conjunto de Estados Unidos e Israel, pese a las condenas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y de Rusia. Las investigaciones preliminares indican que el proyectil no causó víctimas ni daños materiales o técnicos en las distintas partes de la instalación, según publicó la agencia oficial iraní Fars. El OIEA confirmó haber sido informado por Irán de este nuevo incidente, el tercero en diez días, asegurando que no se han reportado fugas de radiación y que la central opera en condiciones normales.

En medio de la escalada militar, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró desde Miami que las negociaciones con Teherán están en marcha y afirmó que Irán está “deseando llegar a un acuerdo”, aunque altos cargos iraníes han negado esta versión asegurando que el conflicto solo terminará en los términos de Teherán. Trump anunció que pospuso su ultimátum para destruir plantas energéticas iraníes hasta el 6 de abril, supuestamente por petición del gobierno iraní, a pesar de que la posición oficial de Teherán reporta no negociar bajo las condiciones de Washington.

La tensión en el estrecho de Ormuz, vía crítica por donde transita la quinta parte del crudo global y que permanece cerrada de facto, ha disparado los precios energéticos. Este viernes, el petróleo Brent cerró en 112.57 dólares por barril, mientras que la mezcla mexicana superó la barrera psicológica de los 100.01 dólares por barril. Durante un evento de inversionistas, Trump bromeó llamando “estrecho de Trump” al paso marítimo, exigiendo su apertura inmediata. Contradiciendo reportes sobre el bloqueo total, el enviado especial Steve Witkoff aseguró que “hay barcos pasando”, lo cual calificó como una buena señal para un posible acuerdo de paz.

El conflicto, iniciado el 28 de febrero de 2026, ha derivado también en ciberataques y medidas diplomáticas. El grupo hacker ‘Handala Hack Team’, vinculado a Irán, se atribuyó la filtración de correos electrónicos personales y fotografías del director del FBI, Kash Patel, como represalia por los bombardeos. El Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó la autenticidad del material, que abarca correspondencia entre 2011 y 2022. Paralelamente, el Ministerio de Deportes de Irán prohibió a sus selecciones y clubes viajar a países considerados “hostiles” por no garantizar la seguridad de los atletas, afectando compromisos futbolísticos en la región del Golfo.

Mientras tanto, el ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, confirmó que existen contactos indirectos y preparativos para reuniones directas entre Washington y Teherán, posiblemente en Pakistán. Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio pidió a los aliados del G7 colaborar para abrir el estrecho de Ormuz, argumentando que es fundamental para la estabilidad económica global. El director general del OIEA, Rafael Grossi, mantuvo su advertencia sobre el riesgo de un grave incidente radiológico si el reactor de Bushehr llegara a resultar dañado en futuros ataques.