Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- El Pleno del Senado de la República aprobó en lo general el proyecto de reforma electoral conocido como Plan B, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, tras una sesión marcada por la división entre los grupos parlamentarios. Con 128 senadores presentes, la iniciativa obtuvo 87 votos a favor de las bancadas de Morena, Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y sectores afines, mientras que 41 legisladores de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano votaron en contra.
Aunque la mayoría oficialista logró sacar adelante el dictamen en su conjunto, la reforma sufrió una modificación sustancial respecto a la propuesta original: se descartó el adelanto de la revocación de mandato al año 2027. Esta medida, que habría colocado a la mandataria en la boleta electoral tres años antes del cierre constitucional de su periodo, fue rechazada principalmente debido a la negativa del Partido del Trabajo (PT), aliado estratégico de la coalición gobernante, rompiendo así la unidad legislativa en este punto específico.
El texto aprobado incluye un paquete de austeridad y reestructuración institucional que contempla un recorte progresivo del 15 por ciento al presupuesto del Senado. Asimismo, se estableció un tope máximo de 15 regidurías por Ayuntamiento y se limitó el presupuesto de las legislaturas locales al 0.70 por ciento del gasto estatal correspondiente. La reforma también elimina seguros médicos privados, pensiones privadas y regímenes especiales de retiro para consejeros y magistrados electorales.
Durante la discusión, surgieron posturas divergentes sobre el impacto financiero real de las medidas. Mientras el oficialismo defendió la iniciativa como un mecanismo para eliminar privilegios y optimizar recursos públicos, análisis preliminares del Instituto Nacional Electoral (INE) advirtieron que la supresión de bonos por trabajo extra durante años electorales podría generar un incremento en el gasto, al requerir la implementación de otros mecanismos para garantizar los derechos laborales del personal.
La sesión contó con la participación de figuras clave como Oscar Cantón Zetina, quien presentó aspectos del proyecto ante el pleno, así como las intervenciones de líderes partidistas como Alberto Anaya y Alejandro Moreno Cárdenas. A pesar de la aprobación en lo general, persisten contradicciones sobre el objetivo final de la reforma: para el bloque gubernamental representa un fortalecimiento democrático, mientras que la oposición y algunos sectores aliados la califican como un retroceso que busca reducir la competencia política.
Tras este primer aval senatorial, el proceso legislativo continuará con la discusión de los artículos en lo particular, donde se definirán los detalles operativos de cada medida. La exclusión de la revocación anticipada marca un precedente en la negociación interna de la mayoría, evidenciando los límites de la coalición oficialista frente a decisiones que alteran los tiempos constitucionales establecidos.
