Vista del Capitolio de Estados Unidos, en Washington (EE.UU.), este 16 de enero de 2024. EFE/EPA/Michael Reynolds

Por Redacción

Washington, 21 de marzo de 2026.- El Senado de Estados Unidos rechazó este viernes aprobar una ley para financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lo que mantiene el cierre parcial de la agencia que comenzó el pasado 14 de febrero. La votación, que registró 47 votos a favor y 37 en contra, dejó fuera de la decisión a 16 senadores y perpetúa la falta de recursos para las operaciones del departamento, provocando retrasos significativos en los aeropuertos del país.

El estancamiento legislativo obedece al desacuerdo entre republicanos y demócratas respecto a las políticas migratorias implementadas por la administración de Donald Trump. Los legisladores demócratas condicionan la aprobación del presupuesto a cambios operativos en agencias como ICE y la Patrulla Fronteriza, exigiendo que los agentes no cubran sus rostros durante las operaciones y que se requieran órdenes judiciales para realizar allanamientos.

Mientras se resuelve la crisis presupuestaria, más de 100,000 empleados esenciales continúan laborando sin recibir paga. La situación ocurre en un momento crítico para la estructura del departamento, pues Markwayne Mullin, exluchador de artes marciales mixtas originario de Oklahoma, se encuentra cerca de asumir la dirección del DHS, aunque la mayoría de las agencias bajo su futura supervisión operan sin fondos desde mediados de febrero.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, ha mantenido la postura de vincular el financiamiento a una legislación que establezca límites claros a las acciones de las agencias de inmigración. Por su parte, la bancada republicana ha impulsado la aprobación de los fondos sin condiciones adicionales, argumentando la necesidad de garantizar la seguridad nacional y el funcionamiento normal de los puntos de entrada al país.

Las consecuencias del cierre ya son palpables en la infraestructura de transporte estadounidense, donde se reportan importantes retrasos en los aeropuertos debido a la reducción de personal operativo y las limitaciones logísticas impuestas por la falta de flujo financiero. No obstante, hasta el cierre de esta edición, ninguna de las cámaras del Congreso ha presentado una nueva propuesta que logre destrabar el conflicto político.

La continuidad del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional marca un nuevo capítulo en la pugna partidista sobre el control fronterizo en Estados Unidos. Con la fecha de reanudación de sesiones legislativas incierta y las posturas endurecidas en ambos lados del pasillo central, la incertidumbre se extiende tanto para la fuerza laboral federal como para los viajeros que dependen de los servicios de inspección y seguridad aérea.