Por Redacción

Paraíso, 20 de marzo de 2026.- Una explosión seguida de incendio en las inmediaciones de la Refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, dejó un saldo de cinco trabajadores fallecidos y al menos un lesionado, según confirmó Petróleos Mexicanos (Pemex). El incidente, ocurrido la mañana del 17 de marzo, ha derivado en acusaciones de encubrimiento por parte de autoridades federales y estatales, mientras familiares de las víctimas exigen esclarecimiento de los hechos y justicia.

De acuerdo con los reportes, el siniestro se registró alrededor de las 6:00 horas en el área de almacenamiento de hidrocarburos, específicamente en el predio 1, zona perimetral del complejo industrial. Pemex informó que cuatro personas murieron en el lugar al quedar atrapadas por el fuego, mientras que una quinta víctima falleció durante su traslado a un hospital. Entre los fallecidos se identificó a Fernando Arias, guardia de seguridad originario de Cunduacán, así como a tres empleados de una empresa subcontratada y una trabajadora directa de la petrolera.

La empresa productiva del Estado atribuyó la causa del incendio a las fuertes lluvias registradas en la región, las cuales provocaron el desborde de aguas aceitosas hacia el exterior de la barda perimetral. Según la versión oficial, este estancamiento de líquidos inflamables derivó en la ignición del fluido y la posterior explosión. Pemex aseguró que las llamas fueron controladas horas después y que la infraestructura de la refinería no sufrió daños, manteniendo sus operaciones con normalidad.

Sin embargo, testimonios de trabajadores en el lugar contradicen la narrativa de control inmediato. Denunciaron falta de indicaciones claras para la evacuación y retrasos en el relevo de personal, lo que dificultó su salida ante el avance rápido de las llamas. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron columnas densas de humo y áreas inundadas, evidenciando la complejidad del escenario durante las primeras horas de la emergencia, marcada por la incertidumbre y versiones encontradas.

La tragedia ha reavivado críticas hacia la gestión de seguridad industrial en los proyectos emblemáticos del gobierno federal. Medios y sectores opositores señalan posibles intentos de minimizar la responsabilidad de las autoridades, incluyendo al presidente Andrés Manuel López Obrador, a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la secretaria de Energía, Rocío Nahle, así como a los directivos de Pemex. Las familias de los cinco fallecidos han hecho un llamado urgente para que se realice una investigación técnica independiente que determine las causas reales del siniestro.

El incidente ocurre en una instalación que representa uno de los proyectos prioritarios del sexenio anterior, con una inversión reportada de alrededor de 21 mil millones de dólares. Mientras Pemex colabora con las autoridades para determinar los orígenes del fuego, la presión social y política aumenta en Tabasco y a nivel nacional, donde se demanda transparencia en el manejo de la información y garantías de no repetición para los trabajadores del sector energético.