Por Redacción

Ciudad Del Vaticano, 19 de marzo de 2026.- Una investigación periodística internacional ha revelado que el Vaticano mantuvo un encubrimiento sistemático de casos de pederastia, poseyendo mucha más información sobre los abusos en cada país de la que ha admitido públicamente. El hallazgo contradice directamente la postura oficial de la Santa Sede, que aseguraba que apenas llegaban casos a Roma antes del año 2001.

El consorcio de medios, integrado por el diario alemán Correctiv, EL PAÍS, The Boston Globe, Observador de Portugal, Casa Macondo de Colombia y The New York Times, logró acceder a documentos de los archivos del Vaticano. Según la investigación, los casos de abusos llegaban a la Curia ocultos bajo otros asuntos administrativos, como dispensas eclesiásticas y prohibiciones de confesión, lo que permitió su manejo discreto lejos de la luz pública.

La información recuperada proviene del dicasterio de Doctrina de la Fe, anteriormente conocido como el Santo Oficio. Las fuentes indican que estos archivos constituyen uno de los repositorios más secretos de la institución. Aunque la investigación confirma la existencia de este flujo de información oculto, los reportes no especifican el número exacto de documentos hallados ni detallan casos individuales concretos más allá de las referencias generales al modus operandi.

Entre los documentos consultados se menciona la existencia de correspondencia histórica, incluyendo una carta de Joseph Ratzinger datada en 1986, aunque el contenido específico de dicha misiva no ha sido divulgado en los informes iniciales del consorcio. La revelación sugiere que la estructura vaticana tenía conocimiento detallado de la situación en diversas naciones mucho antes de lo reconocido oficialmente.

Ante estas revelaciones, un sacerdote canonista no identificado y diversas fuentes consultadas por los medios participantes han confirmado la naturaleza sensible de estos archivos. La investigación pone en evidencia la discrepancia entre la realidad documental guardada en los archivos secretos y las declaraciones públicas realizadas por las autoridades eclesiásticas durante décadas respecto a la gestión de denuncias por abusos sexuales.