Por Redacción
Ciudad de Mexico, 19 de marzo de 2026.- Fuerzas israelíes y estadounidenses realizaron ataques coordinados contra instalaciones energéticas iraníes durante el miércoles 18 de marzo, incluyendo el yacimiento de gas Pars Sur -compartido con Catar- y la planta de Ras Laffan en territorio catarí, lo que provocó un aumento inmediato del precio del petróleo Brent a aproximadamente 110 dólares por barril, un incremento del 6% que refleja la creciente tensión en Medio Oriente.
Los ataques forman parte del día 19 de la guerra iniciada el 28 de febrero y se produjeron simultáneamente en el norte de Irán y el sur de Líbano, donde según reportes preliminares habrían fallecido 968 personas. El ejército israelí confirmó los operativos pero no proporcionó detalles específicos sobre los objetivos alcanzados.
La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, emitió una declaración sobre el programa nuclear iraní que generó controversia al omitir inicialmente un párrafo que afirmaba que las instalaciones nucleares “fueron destruidas”, para luego señalar que Irán intentaba recuperarse de daños significativos. Por su parte, autoridades iraníes afirmaron que la situación en Pars Sur estaba “bajo control” y sin víctimas, contradiciendo versiones israelíes que reportaban la muerte del ministro de Inteligencia Ismail Jatib.
La empresa QatarEnergy emitió un comunicado oficial reconociendo “incidentes” en sus instalaciones pero sin cuantificar los daños en la infraestructura crítica. Mientras tanto, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky advirtió sobre el impacto global de la escalada bélica, señalando que la inestabilidad energética afectaría a economías en todo el mundo.
El conflicto ya tiene repercusiones beyond el ámbito energético, afectando la organización de la Copa del Mundo 2026 con posibles cambios de sede para los partidos de la selección iraní. México se ha ofrecido como alternativa para acoger estos encuentros, según fuentes cercanas a la organización del evento.
En Irak, la crisis eléctrica se profundizó con la pérdida de 3,100 megavatios de capacidad generadora, mientras las bolsas mundiales registraron caídas significativas en sus principales índices ante el temor de una expansión del conflicto. La participación de Emiratos Árabes Unidos y Baréin en las operaciones militares sugiere una ampliación del frente contra Irán que podría intensificarse en los próximos días.
