Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) inició este miércoles un paro nacional de 72 horas y una masiva movilización hacia el Zócalo capitalino, exigiendo un aumento salarial del 100% y una jubilación solidaria, en un contexto de tensión con el gobierno federal que reconoce limitaciones presupuestarias pero llama al diálogo. La marcha partió del Ángel de la Independencia a las 09:00 horas y avanzó por Paseo de la Reforma, Avenida Juárez, Eje Central y Calle 5 de Mayo hacia Palacio Nacional, con réplicas en ciudades como Chetumal, Tuxtla Gutiérrez, Chilpancingo, Valladolid, Mérida y Tijuana.
El dirigente de la CNTE, Francisco Bravo, reiteró las exigencias centrales del magisterio disidente: un incremento general del 100% al salario y el establecimiento de un esquema de jubilación solidaria. Estas demandas chocan con la postura oficial, ya que la presidenta Claudia Sheinbaum, si bien reconoció el derecho a la protesta pacífica, señaló que el gobierno ya otorgó un aumento del 9% y que existen restricciones financieras para atender plenamente las peticiones. “Hacemos un llamado a que las manifestaciones sean pacíficas”, declaró Sheinbaum, subrayando la disposición al diálogo permanente.
La movilización representa la segunda acción de gran escala en seis meses, luego de un plantón de 24 días realizado en 2025, y evidencia el descontento persistente en un sector que, según cifras del movimiento, vio basificarse a cerca de un millón de maestros durante la administración anterior, pero que considera insuficientes los avances en materia laboral y prestacional. Gervasio Hernández García, dirigente de la CETEG, una de las secciones más combativas, advirtió que de no haber solución a sus demandas, el movimiento podría afectar el desarrollo de la Copa Mundial de 2026 que se celebrará en el país.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México desplegó operativos para canalizar la marcha y publicó las rutas y horarios previstos. El impacto del paro de 72 horas, que se extenderá hasta el 20 de marzo, en el sistema educativo nacional aún no ha sido cuantificado oficialmente. El conflicto se enmarca en un escenario político complejo, donde la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha tenido que cambiar temporalmente su sede en el pasado debido a protestas magisteriales.
Mientras las columnas de maestros avanzan, el gobierno federal insiste en la mesa del diálogo tripartita como la vía de solución, aunque la CNTE mantiene que sus demandas históricas siguen sin respuesta concreta. La tensión entre la exigencia de derechos laborales plenos y la realidad presupuestal del Estado promete mantener este conflicto en la agenda pública inmediata, con la advertencia del movimiento de escalar las acciones si no se atienden sus planteamientos.
