Por Redacción

Washington, Estados Unidos, 18 de marzo de 2026.- México y Estados Unidos iniciaron formalmente este miércoles las discusiones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en un contexto marcado por la incertidumbre generada por la guerra arancelaria del presidente estadounidense, Donald Trump. El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, sostuvo una reunión con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, para dar inicio al proceso, confirmó el funcionario mexicano a través de redes sociales.

En su mensaje, Ebrard detalló que los equipos técnicos de ambos países trabajarán intensamente durante este miércoles y jueves en Washington para abordar los temas pendientes. “Sostuvimos conversaciones con el embajador Jamieson Greer, titular de USTR y su equipo, para iniciar discusiones respecto a la revisión del T-MEC. Los equipos técnicos estarán trabajando hoy y mañana a lo largo del día”, escribió el secretario.

El inicio de la revisión se da en un momento de alta tensión comercial, impulsada por las amenazas arancelarias del presidente Trump, quien ha vinculado recientemente el comercio con temas de seguridad y narcotráfico, ejerciendo presión sobre México. El T-MEC, que entró en vigor en 2020 sustituyendo al antiguo TLCAN, engloba aproximadamente el 30% de la economía mundial, según datos oficiales.

De acuerdo con las reglas del tratado, los países firmantes deben decidir este año si extienden el acuerdo por 16 años más, hasta 2042, o si inician un proceso de revisión formal que debería concluir en 2036. La participación de Canadá en estas primeras discusiones bilaterales entre México y Estados Unidos no fue especificada en los anuncios iniciales, dejando abierta la incógnita sobre la coordinación trilateral.

La agenda específica de temas a revisar y los posibles resultados de esta primera ronda de diálogos técnicos aún no han sido revelados por las autoridades. La revisión del T-MEC es considerada uno de los procesos económicos más críticos para México, dada la profunda integración comercial con su vecino del norte y la dependencia de las cadenas de suministro regionales.

El proceso se desarrolla bajo la sombra de un escenario político incierto en Estados Unidos, donde la retórica proteccionista de Trump ha generado preocupación entre exportadores e inversionistas. El gobierno mexicano busca, a través de estas conversaciones, dar certidumbre al marco comercial bilateral y multilateral en un año electoral tanto en Estados Unidos como en México.