Por Redacción

Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- El ejército israelí anunció este lunes el inicio de operaciones terrestres limitadas en el sur de Líbano contra lo que denominó “bastiones clave” de la milicia chií Hezbolá, en una escalada que incluye la orden del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, de impedir el regreso de unos 250 mil habitantes libaneses desplazados hasta que se considere “anulado” el grupo armado. La incursión, descrita como “selectiva” por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), busca crear una “capa adicional de seguridad” para el norte de Israel y tiene como objetivo declarado el vacío del territorio libanés al sur del río Litani, que representa aproximadamente el 10% del país.

De acuerdo con un comunicado castrense, las operaciones terrestres fueron precedidas por ataques con artillería y bombardeos aéreos contra “numerosos objetivos terroristas” de Hezbolá, organización aliada de Irán. El anuncio oficial señaló que las acciones tienen el propósito de “mejorar la zona de defensa avanzada” en la frontera, en un contexto de conflicto regional más amplio vinculado a la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero.

En una declaración paralela que ha generado alarma internacional, el ministro Israel Katz fijó explícitamente la política de impedir el retorno de “centenares de miles de residentes” a sus hogares en el sur de Líbano. “No permitiremos que los residentes regresen hasta que consideremos garantizada la seguridad de Israel y Hezbolá esté anulado”, afirmó Katz, trazando un paralelismo con la estrategia israelí aplicada en la Franja de Gaza. Medios como EL PAÍS han calificado estas órdenes de desalojo como “ilegales a ojos del derecho internacional”.

La medida afecta directamente a una población estimada de 250 mil personas, según reportes de prensa que citan la declaración ministerial. La zona en disputa, ubicada al sur del río Litani, ha sido escenario de intercambios de fuego frecuentes entre Hezbolá e Israel desde el inicio del conflicto más amplio en la región, pero la incursión terrestre anunciada este lunes marca una significativa intensificación de las hostilidades.

Hasta el momento, no se han reportado cifras oficiales sobre bajas o daños materiales específicos derivados de las operaciones “limitadas y selectivas”. Tampoco se ha informado sobre el número exacto de tropas israelíes desplegadas ni las ubicaciones geográficas precisas de los bastiones atacados. La reacción oficial del gobierno libanés o de la propia milicia Hezbolá ante estas declaraciones y operaciones no fue inmediatamente conocida.

Analistas señalan que la estrategia declarada por Katz busca replicar en el sur de Líbano un modelo de “zona de amortiguación” o buffer zone, similar al que Israel ha intentado establecer en Gaza, con el objetivo declarado de desmantelar la infraestructura militar de Hezbolá. Esta escalada se produce en un momento de alta tensión regional, donde las acciones israelíes en Líbano aparecen cada vez más interconectadas con su enfrentamiento con Irán y sus aliados en lo que se perfila como un conflicto multifrontal.