Por Redacción



Ciudad de México, 27 de enero de 2026.- Tom Homan, designado como zar fronterizo por el presidente Donald Trump en su segundo mandato, se dirige a Minnesota para asumir el control directo de las operaciones de inmigración y aduanas en el estado, en un contexto de creciente tensión tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales.

Homan, de 64 años, es un veterano de las fuerzas del orden con más de tres décadas de experiencia. Inició su carrera como agente de policía en Nueva York y en 1984 se incorporó al Servicio de Inmigración y Naturalización (INS, predecesor del actual ICE), donde escaló hasta convertirse en agente de la Patrulla Fronteriza en California, investigador y supervisor. Durante la administración Obama, ocupó cargos clave en ICE y fue reconocido con el Presidential Rank Award en 2015 por su labor en seguridad fronteriza.

En el primer mandato de Trump, Homan fue nombrado director interino de ICE entre 2017 y 2018, periodo en el que impulsó políticas estrictas de deportación y defendió públicamente la separación de familias en la frontera como medida disuasoria contra la migración irregular. Es considerado uno de los principales arquitectos intelectuales de esa controvertida política, aunque siempre ha enfatizado que su enfoque prioriza la deportación de criminales y amenazas a la seguridad pública.

Tras dejar ICE, Homan se mantuvo activo como comentarista y consultor en temas migratorios. En noviembre de 2024, Trump lo designó como zar fronterizo (border czar), un rol que le otorga amplia autoridad para coordinar la agenda de deportaciones masivas y enforcement migratorio a nivel nacional, reportando directamente al presidente. En este puesto, Homan ha asumido funciones de comunicación y supervisión operativa, alineado ideológicamente con la línea dura de la administración.

La llegada de Homan a Minnesota se produce tras el tiroteo fatal del sábado 24 de enero contra Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años abatido por agentes federales durante un intento de detención en Minneapolis. Este incidente es el segundo de su tipo en menos de un mes —el anterior involucró a Renee Good— y ha desatado protestas masivas, críticas bipartidistas y llamados a una investigación independiente sobre las tácticas de ICE en la Operación Metro Surge, lanzada en diciembre para intensificar las deportaciones en el estado.

El presidente Trump anunció el envío de Homan el lunes 26 de enero, describiéndolo como “duro pero justo” y afirmando que reportará directamente a él. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, precisó que Homan gestionará las operaciones de ICE en el terreno, coordinará investigaciones sobre presunto fraude en programas de asistencia social —que Trump vinculó parcialmente a las protestas— y buscará diálogo con autoridades locales y estatales, incluyendo al gobernador demócrata Tim Walz, con quien Trump sostuvo una conversación calificada como “productiva”.

El relevo implica también el retiro de Gregory Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza que había sido la cara visible de la operación y blanco de fuertes críticas por su manejo agresivo, junto con la salida de parte de los agentes desplegados. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, respaldó la decisión, destacando la experiencia de Homan pese a tensiones internas reportadas en la administración.

Este movimiento representa un ajuste táctico en medio de la crisis, con llamados a reducir la presencia federal y coordinar mejor con el estado para evitar más violencia. Analistas ven en Homan una figura con mayor experiencia operativa que podría desescalar tensiones, aunque su historial sugiere continuidad en la aplicación estricta de la política migratoria de Trump. La situación en Minnesota sigue en evolución, con protestas persistentes y escrutinio sobre cómo se manejará la enforcement en un estado clave del Medio Oeste.