Redacción:
Ciudad de México. – En el marco del día mundial del Nutriólogo, que se celebra hoy 26 de enero, recordemos que la forma en que se construyen los hábitos alimenticios tiene un impacto directo en la salud y la calidad de vida. La alimentación influye no sólo en el peso corporal o la energía diaria, sino también en la prevención de enfermedades y el bienestar a largo plazo. En un contexto marcado por la sobreinformación y por dietas y estilos de vida extremos que se vuelven tendencia en internet, se hace más clara la necesidad de contar con orientación profesional basada en evidencia.
La nutrición contemporánea va mucho más allá de clasificar alimentos como “buenos” o “malos”. Implica comprender la complejidad del cuerpo y del comportamiento humano, los factores sociales que influyen en la alimentación y las distintas etapas del ciclo de vida. Diseñar planes de alimentación funcionales, acompañar procesos de salud o enfermedad y promover hábitos sostenibles requiere formación científica, criterio profesional y una mirada humana. ¿Cómo responder a las necesidades de una persona con una condición crónica? ¿De qué manera apoyar el desempeño de un deportista o contribuir al bienestar de una comunidad?
Este mismo escenario también abre una ventaja significativa: cada vez más personas prestan atención al cuidado de su cuerpo como parte de un enfoque integral de bienestar. La asistencia a gimnasios, el consumo de suplementos y la búsqueda de asesoría nutricional reflejan un interés creciente por la salud preventiva, impulsado también desde las redes sociales. Este cambio cultural convierte a la nutrición en un área de oportunidad relevante, donde el acompañamiento profesional resulta clave para transformar tendencias en hábitos saludables y sostenibles.
En México, la nutrición se ha consolidado como un campo profesional con alta demanda y una relevancia creciente para la salud pública. A nivel global, la Organización Mundial de la Salud reporta una mediana de 2.3 profesionales de la nutrición por cada 100,000 habitantes, lo que evidencia una disponibilidad limitada frente a las necesidades poblacionales. En este contexto, la formación de nutriólogos con una preparación sólida, práctica y con enfoque preventivo resulta clave para atender los retos actuales en salud y bienestar. La carrera de Nutrición en Tecmilenio responde a este escenario al formar profesionales con competencias técnicas y humanas, capaces de incorporarse a diversos ámbitos de desempeño como la atención clínica, la prevención en salud, el deporte y la industria alimentaria.
El principal reto de la carrera de Nutrición es formar profesionales capaces de combinar conocimiento técnico y sensibilidad social, preparados para evaluar el estado nutricional, diseñar planes de alimentación y brindar atención dietoterapéutica con criterios de calidad. Para lograrlo, la formación académica resulta clave: se requiere una experiencia educativa que conecte la teoría con la práctica desde etapas tempranas, acerque a contextos reales y permita construir un perfil sólido y diferenciado, con oportunidades en áreas como la nutrición deportiva, la industria de los alimentos y la investigación.
En este sentido, la carrera de Nutrición en Tecmilenio se distingue por un plan de estudios innovador integrado por más de 56 materias y 8 certificados cocreados con empresas líderes y expertos del sector salud. Esta estructura permite combinar materias y certificados para construir un perfil profesional único, alineado con las áreas de interés y con las habilidades técnicas y humanas más demandadas, a través de un modelo educativo flexible que impulsa la especialización y la empleabilidad.
Desde los primeros semestres, la formación incluye prácticas profesionales en nutrición inicial, avanzada, especializada y corporativa, lo que permite un contacto temprano con el ejercicio profesional. Estas experiencias se desarrollan tanto en escenarios reales como en entornos virtuales de última generación. Además, se cuenta con el CESIVS, un centro de simulación único en Latinoamérica, donde es posible fortalecer habilidades clínicas y de toma de decisiones en situaciones cercanas a la práctica cotidiana.
“La Nutrición es una carrera con impacto directo en la salud y la calidad de vida de las personas. Formar nutriólogos competentes implica desarrollar habilidades técnicas, humanas y éticas que les permitan acompañar a las personas en cada etapa de su vida”, señaló el Dr. Luis Gutiérrez, Vicerrector Académico de Tecmilenio
En un contexto donde la nutrición adquiere cada vez mayor relevancia social, la formación de profesionales con preparación práctica, visión multidisciplinaria y propósito se vuelve fundamental. Tecmilenio mantiene el compromiso de ofrecer una educación de alta calidad, enfocada en el bienestar integral y en el desarrollo de perfiles profesionales preparados para enfrentar los retos actuales del ámbito de la salud.
