Por Redacción:

Ciudad de México, 23 de enero de 2026. El primer ministro canadiense Mark Carney lanzó una respuesta contundente al presidente estadounidense Donald Trump durante una conferencia de prensa en Ottawa este martes, afirmando que “Canadá no existe gracias a Estados Unidos”, en referencia a las amenazas de nuevos aranceles del 25 % y revisiones al T-MEC anunciadas por Trump la semana pasada.

Las declaraciones de Carney llegaron después de que Trump reiterara en Truth Social y en un mitin en Michigan que Canadá “solo existe porque Estados Unidos lo permite”, y que impondrá aranceles si Ottawa no aumenta la compra de energía estadounidense y no controla el flujo de fentanilo y migrantes a través de su frontera. Trump también cuestionó la soberanía canadiense al decir: “Canadá debería ser el estado 51, sería bueno para todos”.

En su intervención, Carney fue directo: “Canadá no existe gracias a Estados Unidos. Canadá existe por la voluntad de su pueblo, por su historia, su cultura y su capacidad de construir un país próspero y soberano. No aceptaremos amenazas ni chantajes. Somos socios comerciales, no subordinados”. El primer ministro añadió que Canadá responderá con “medidas proporcionales y firmes” si se aplican los aranceles, incluyendo contramedidas selectivas a productos estadounidenses que afectarían sectores clave como la agricultura, el acero y la tecnología.

La respuesta de Carney ha sido ampliamente respaldada por la oposición canadiense (conservadores y NDP) y por líderes provinciales como Doug Ford (Ontario) y François Legault (Quebec), quienes calificaron las declaraciones de Trump como “inaceptables y provocadoras”. El gobernador de Michigan, Gretchen Whitmer, también pidió moderación a Trump para evitar daños económicos en la región fronteriza.

El gobierno canadiense ya prepara una lista de productos estadounidenses para posibles contraranceles, similar a la respuesta de 2018 durante la primera guerra comercial. El ministro de Finanzas François-Philippe Champagne confirmó que Canadá está listo para defender sus intereses en el marco del T-MEC y la OMC si los aranceles se concretan a partir del 1 de febrero.

La escalada verbal se produce en un momento de alta tensión bilateral: Trump ha amenazado con revisar el tratado comercial y ha cuestionado la membresía de Canadá en la OTAN si no aumenta su gasto en defensa. Analistas consideran que las palabras de Carney marcan un giro más firme en la postura canadiense, abandonando la diplomacia conciliadora de los gobiernos anteriores.

Hasta el momento, la Casa Blanca no ha respondido directamente al comentario de Carney, pero fuentes cercanas indican que Trump lo considera “una provocación más” y que mantendrá la presión. La relación México-Canadá-EE.UU. enfrenta uno de sus momentos más críticos desde la firma del T-MEC en 2020.