Por Redacción:

Washington D.C. / Los Ángeles / Chicago, 12 de enero de 2026. – Miles de manifestantes tomaron las calles de al menos 15 ciudades estadounidenses este lunes en una jornada nacional de protestas contra Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la política de deportaciones masivas impulsada por el presidente Donald Trump, en la que se denunciaron abusos de fuerza, muertes en operativos y la separación de familias. Las movilizaciones, convocadas bajo el lema “#AbolishICE” y “No a las redadas asesinas”, paralizaron avenidas principales en Los Ángeles, Nueva York, Chicago, Houston, Miami, Phoenix, San Francisco, Atlanta y Minneapolis, con bloqueos en accesos a edificios federales, oficinas de ICE y aeropuertos donde se realizan deportaciones. En Los Ángeles, más de 20 mil personas marcharon desde el centro hasta la sede regional de ICE, donde se registraron enfrentamientos con la policía al intentar derribar barricadas; en Chicago, la manifestación frente al edificio federal dejó al menos 45 detenidos tras intentos de ocupar las instalaciones. La protesta más violenta se dio en Minneapolis, donde miles se congregaron en memoria de Renee Nicole Good, la ciudadana estadounidense baleada por un agente de ICE el 7 de enero durante un operativo migratorio; allí, manifestantes quemaron banderas y exigieron la renuncia del Border Czar Tom Homan y la disolución de ICE. Organizaciones como United We Dream, Mijente, ACLU, Amnesty International y Black Lives Matter coordinaron las acciones, denunciando que desde el regreso de Trump a la Casa Blanca se han registrado al menos nueve muertes relacionadas con operativos de ICE, incluyendo la de Good, y que las redadas nocturnas en barrios latinos y comunidades santuario han aumentado un 300 % respecto a 2025. Los manifestantes corearon consignas como “ICE asesina” y “Trump no es bienvenido”, y portaron pancartas con fotos de víctimas y mensajes como “Deporten a los asesinos, no a las familias”. En Nueva York, la marcha de Times Square a la Torre Trump atrajo a 15 mil personas, con bloqueos que afectaron el tráfico durante horas; en Houston y Phoenix, se cerraron temporalmente accesos a aeropuertos internacionales. Trump respondió desde Mar-a-Lago calificando las protestas como “actos de anarquía pagados por la izquierda radical” y defendió a los agentes de ICE como “héroes que protegen a Estados Unidos de criminales”. El secretario de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anunció que se reforzará la seguridad en edificios federales y que cualquier bloqueo será considerado “obstrucción a la justicia federal”, con posibles cargos penales. La gobernadora de California, Gavin Newsom, y alcaldes demócratas de ciudades santuario como Eric Adams (Nueva York) y Karen Bass (Los Ángeles) expresaron solidaridad con los manifestantes y exigieron una investigación federal independiente sobre el uso de fuerza letal por parte de ICE. En redes sociales, los hashtags #AbolishICE, #JusticeForReneeGood y #NoMasMuertesEnRedadas acumularon millones de interacciones, convirtiendo la jornada en una de las mayores movilizaciones antimigratorias desde 2018. Analistas políticos advierten que las protestas podrían escalar en los próximos días si no hay respuestas concretas del gobierno federal, y que el movimiento “Abolish ICE” gana fuerza como demanda central de la oposición progresista ante la política de deportaciones masivas prometida por Trump. Las autoridades reportan más de 300 detenciones a nivel nacional, pero ninguna muerte ni heridos graves hasta el cierre de esta edición.