Por Luis Martínez Alcántara
El consumo de antidepresivos aumentó significativamente en los últimos años, pero estudios recientes sugieren que podrían tener un impacto en la memoria y el juicio.
Un análisis publicado en BMC Medicine reveló que algunos antidepresivos aceleran el deterioro cognitivo, especialmente en pacientes con demencia. Este hallazgo plantea dudas sobre los efectos a largo plazo de estos medicamentos y su posible relación con el declive mental en quienes los usan por períodos prolongados.
La investigación analizó a 18,740 pacientes con demencia, de los cuales el 23% tomaba antidepresivos. Se encontró que aquellos tratados con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) presentaban una disminución cognitiva más rápida en comparación con quienes no los usaban.
Entre los medicamentos más asociados con este efecto destacan el escitalopram, el citalopram y la sertralina. Además, el estudio señala que los hombres podrían ser más vulnerables a estos cambios que las mujeres.
Los ISRS actúan aumentando la serotonina en el cerebro, un neurotransmisor clave en el estado de ánimo. Si bien esto ayuda a tratar la depresión y la ansiedad, algunos expertos advierten que su uso prolongado puede modificar la estructura del cerebro.
Investigaciones sugieren que estos fármacos pueden afectar regiones involucradas en el procesamiento cognitivo y emocional, aunque aún no se determina con certeza si estos cambios se traducen en un deterioro irreversible de la memoria.
La comunidad científica sigue debatiendo sobre este tema. Mientras algunos estudios refuerzan la idea de que ciertos antidepresivos aceleran el deterioro cognitivo en personas con demencia, otros no han encontrado una relación directa en adultos sin signos previos de deterioro. Ante estas discrepancias, se necesitan más investigaciones para comprender cómo afectan los antidepresivos a largo plazo y si representan un riesgo para la salud mental.