Por Redacción
Ciudad de Mexico, 01 de septiembre de 2026.- Una grabación dada a conocer el 17 de febrero de 2026 por Carmen Aristegui reveló que el 14 de junio de 2024, el entonces secretario de Marina, almirante Rafael Ojeda, sostuvo un encuentro con el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, quien fungía como jefe de la zona naval en Puerto Madero, Chiapas.
En dicha reunión, Guerrero Alcántar le expuso al secretario una red de corrupción en las aduanas dedicada al contrabando de combustibles. Según lo reportado, el funcionario naval identificó como partícipes a sus propios sobrinos: el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna y el contralmirante Fernando.
Sobre este hallazgo, el almirante Rafael Ojeda expresó en la conversación: “O destapamos todo esto y me vale madre caiga quien caiga porque yo no estoy metido en eso o tratamos de cerrarlo aquí nosotros con el cambio de toda esta bola de cabrones, mandarlos a otros lugares”.
Guerrero Alcántar, quien previamente había sido director general de la aduana de Veracruz y de Recaudación de la Agencia Aduanal de México bajo la dirección del general en retiro Andrés Georges Foullón, fue ejecutado en Manzanillo el 8 de noviembre de 2024. Este crimen permanece impune, al igual que otros diez homicidios relacionados con el caso, todos cometidos contra marinos.
Actualmente, los dos sobrinos del exsecretario Ojeda se encuentran presos en el penal de El Altiplano, acusados de formar parte central de la organización criminal dedicada al contrabando de combustible. Por otro lado, la Fiscalía General de la República (FGR) ha indicado que no logra localizar a Ojeda para entregarle un citatorio.
Cabe destacar que durante la ceremonia de entrega de mando al secretario Raymundo Pedro Morales, realizada a la medianoche del 30 de septiembre de 2024, Ojeda declaró: “y desde luego a mis sobrinos, quienes me han acompañado en este largo camino siendo en todo momento un apoyo”.
