Por Redacción
Moscú, 31 de agosto de 2026.- El director de la CIA, John Ratcliffe, visitó Moscú el 25 de agosto y se reunió con jefes de inteligencia del Kremlin, en lo que constituye la primera visita de un jefe de la agencia a la capital rusa desde noviembre de 2021, cuando William Burns advirtió contra la invasión de Ucrania.
La visita ha generado especulaciones sobre una posible invasión rusa en el flanco oriental de la OTAN, ocurriendo en medio de una oleada de sabotajes rusos en Europa y tras la liberación del ex marine estadounidense Robert Gilman un par de semanas antes. Aunque más estadounidenses permanecen detenidos en Rusia, Donald Trump restó importancia al evento calificándolo como un viaje de rutina.
Diversos medios han reportado contenidos distintos sobre las conversaciones. The Wall Street Journal indicó que el jefe de la CIA advirtió al Kremlin que no atacara a la OTAN porque Washington sabe que Moscú planea un ‘asalto limitado’ en su flanco oriental a corto plazo. Por su parte, The New York Times señaló que Ratcliffe dio a sus contrapartes de inteligencia rusas un mensaje para el presidente Vladimir Putin con el objetivo de convencerlo de que Rusia está yendo mal en la guerra.
En cuanto a posibles soluciones diplomáticas, Axios reportó que el director de la CIA propuso una reunión entre los presidentes de Rusia, Estados Unidos y Ucrania. Sin embargo, Bloomberg escribió que los representantes europeos no fueron informados sobre el contenido de las conversaciones.
A diferencia de la visita de 2021, donde Washington tenía evidencia de despliegues de tropas que finalmente derivaron en la invasión de febrero de 2022, en esta ocasión no hay evidencia de ningún despliegue para invadir el este de la Unión Europea. Los preparativos para una posible movilización dentro de Rusia parecen destinados a enviar más tropas a la invasión en curso de Ucrania, pues abrir otro frente e instituir el reclutamiento forzado después de más de cuatro años de guerra podría tener consecuencias impredecibles dentro de la sociedad rusa.
El contexto de la visita se da mientras Europa es hoy el campo de batalla de una extensa guerra de sombras, donde los servicios de inteligencia rusos intentan desestabilizar el bloque para empujarlo a abandonar Ucrania. En este escenario también operan los servicios de inteligencia iraníes, chinos y marroquíes, entre otros. En las últimas semanas, las autoridades alemanas han encontrado tres drones cargados con explosivos cerca de Leipzig.
